España afina su equipo para el Mundial de atletismo en pista cubierta de Toruń

  • España acude al Mundial indoor de Toruń con una potente selección de mediofondo, velocidad, vallas y longitud
  • Moha Attaoui, Elvin Josué Canales, Quique Llopis, Mariano García y Eusebio Cáceres lideran las opciones masculinas
  • Jaël-Sakura Bestué, Paula Sevilla, Blanca Hervás, Lorea Ibarzabal y Marta García encabezan un bloque femenino muy competitivo
  • Los relevos 4x400, tanto femenino como mixto, esperan ratificación definitiva y se perfilan como candidatos a medalla

Mundial de atletismo en pista cubierta

El Mundial de atletismo en pista cubierta de Toruń, que se disputará del 20 al 22 de marzo en la región polaca de Kujawy-Pomorze, se ha convertido en el gran objetivo del invierno para el atletismo español. La Real Federación Española de Atletismo maneja ya una preselección muy avanzada, con un bloque sólido de mediofondistas, vallistas, velocistas y saltadores que combina experiencia en grandes campeonatos y nuevas caras en plena progresión.

Con la Top Performance List de World Athletics aún abierta y varios nombres pendientes de confirmación oficial, España ultima un equipo que aspira a estar presente en muchas finales y a pelear por las medallas, especialmente en pruebas como los 800 metros, los 60 metros vallas, el 1.500 y los relevos 4×400, tanto en categoría femenina como en formato mixto.

La estructura del equipo español: preselección y pendientes de ratificación

A día 10 de marzo, España maneja una lista de 13 atletas con plaza prácticamente asegurada: seis mujeres y siete hombres que ya han cumplido los criterios de la Federación Internacional y los requisitos marcados por el Área de Alto Rendimiento y la Dirección Deportiva de la RFEA. Este grupo forma el núcleo duro de la expedición a Toruń, a la espera de que el cierre del ránking mundial confirme nuevas incorporaciones.

En el bloque masculino figuran dos especialistas en 800 metros, Mohamed Attaoui y Elvin Josué Canales; los mediofondistas de 1.500 m Mariano García y Carlos Sáez; los vallistas de 60 m vallas Enrique «Quique» Llopis y Asier Martínez; y el veterano saltador de longitud Eusebio Cáceres, que se ha ganado el billete tras un espectacular invierno.

En la selección femenina ya cuentan con plaza Jaël-Sakura Bestué en 60 m lisos; las cuatrocentistas Blanca Hervás y Paula Sevilla; las ochocentistas Rocío Arroyo y Lorea Ibarzabal; y la fondista Marta García, que afrontará el 3.000 m indoor en uno de sus mejores momentos de forma.

Al margen de este grupo, la federación trabaja con un segundo nivel de atletas que ya han logrado marcas de acceso o que aparecen en puestos de clasificación por ránking, pero que dependen de la cuota final de participantes. En esa situación se encuentran, entre otros, el velocista Guillem Crespí (60 m), la saltadora de longitud Irati Mitxelena, los aspirantes al 400 m individual Markel Fernández y David García, el fondista Pol Oriach (3.000 m), los saltadores Jaime Guerra, Héctor Santos y Fátima Diame, y el combinero Pol Ferrer (heptatlón). Su presencia definitiva quedará supeditada a las renuncias y movimientos de otros países.

Atletismo en pista cubierta

Mediofondo masculino: 800 y 1.500 metros como baluartes

El mediofondo vuelve a ser uno de los grandes pilares del equipo español para el Mundial indoor. En los 800 metros, España presentará a dos de los corredores más en forma del panorama internacional: Mohamed (Moha) Attaoui y Elvin Josué Canales, que llegan a Polonia con resultados recientes de máximo nivel y un historial ya notable en grandes campeonatos.

Attaoui, plusmarquista nacional al aire libre con 1:42.04, ha mostrado este invierno un nivel altísimo también en pista corta. En febrero se quedó muy cerca del récord mundial de 1.000 m y ha sido capaz de correr los 800 m por debajo de 1:45 en un óvalo de 200 m. Además de su talento, le avalan sus resultados recientes: subcampeón de Europa en Roma 2024, quinto en los Juegos Olímpicos de París y quinto en el Mundial de Tokio 2025. Esta temporada ha revalidado su autoridad en el campeonato de España bajo techo y apunta a Toruń con el objetivo de luchar claramente por las medallas.

A su lado, en la misma prueba, estará Elvin Josué Canales, actual bronce mundial indoor en 800 m tras su podio en Nankín 2025 y plusmarquista nacional en pista cubierta (short track). Este invierno ya se ha situado en 1:45.44, confirmando que mantiene la línea ascendente. Su condición de medallista mundial le coloca como uno de los referentes del grupo español y un candidato real a repetir presencia en el podio.

En el 1.500 m masculino, España alineará a un dúo de gran peso internacional: Mariano García y Carlos Sáez. García, campeón del mundo indoor de 800 m en Belgrado 2022, sube de distancia en esta cita para medirse de nuevo a los mejores del planeta en el 1.500, disciplina en la que ya fue finalista mundial (octavo en 2025). En sus tres participaciones globales anteriores siempre ha terminado entre los ocho primeros, y aterriza en Polonia con la intención de volver a ocupar puestos de honor.

Por su parte, Carlos Sáez afrontará su segundo gran campeonato al aire internacional, tras su estreno mundialista en Tokio 2025. Este invierno ha rebajado su mejor registro en pista cubierta hasta 3:35.94, una marca que le sitúa en la órbita de las rondas finales. Su progresión en los últimos años hace pensar que puede dar un salto importante en Toruń si gestiona bien las eliminatorias.

Vallas y longitud: la experiencia se mezcla con un gran momento de forma

En los 60 metros vallas, España contará con una de sus mayores bazas. El valenciano Quique Llopis, plusmarquista nacional de la distancia, llega a Polonia inmerso en la mejor temporada de su carrera en pista cubierta. Ha rebajado su propio récord de España hasta 7.45, un tiempo que se mueve entre las mejores marcas mundiales del año y le coloca de lleno en la carrera por el podio.

Llopis acumula ya una importante experiencia internacional: subcampeón de Europa de 110 m vallas en Roma 2024, cuarto en los Juegos Olímpicos de París y también cuarto en el Mundial de Tokio 2025. En el ámbito indoor, afrontará su tercer Mundial bajo techo, después de rozar las medallas en Glasgow 2024. La sensación en el cuerpo técnico es que llega «en una forma increíble» y con la madurez competitiva necesaria para aprovechar una ocasión que puede ser histórica.

Junto a él competirá Asier Martínez, otra de las referencias de la valla alta española. El navarro, bronce mundial en 110 m vallas en Eugene 2022 y cuarto en el Mundial indoor de Belgrado ese mismo año, presenta este invierno una marca de 7.59 que le permite estar en la pelea por las rondas decisivas. Para Martínez será también su tercera participación en un Mundial bajo techo, lo que refuerza la profundidad del equipo español en esta prueba.

En el salto de longitud masculino, el gran protagonista de la temporada invernal ha sido Eusebio Cáceres. El alicantino, uno de los clásicos del atletismo español, sorprendió en el Nacional de pista cubierta de Valencia con un brinco de 8,19 m que le dio el título y el billete directo a Toruń ocho años después de su último Mundial indoor. Esa marca, de nivel internacional, confirma que el veterano saltador llega en una versión renovada a sus 34 años.

El palmarés de Cáceres es extenso: cuarto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 y finalista en cuatro Mundiales (tres al aire libre y uno en pista cubierta). Esta nueva aparición mundialista le ofrece la oportunidad de volver a pelear por puestos de final y, si mantiene las sensaciones del invierno, acercarse a la lucha por las medallas.

Velocidad y 400 metros: renovación y ambición en clave femenina

La velocidad corta femenina también aporta nombres de peso a la expedición. En los 60 metros lisos, España alineará a Jaël-Sakura Bestué, actual plusmarquista nacional de 200 m tanto al aire libre como en pista cubierta. Este invierno ha igualado su mejor marca personal de 7.18 en 60 m, lo que la sitúa en buena posición para luchar por las semifinales e incluso acercarse a una final mundial si se dan las circunstancias.

Bestué ya sabe lo que es competir en un Mundial indoor reciente, después de su presencia en Glasgow 2024, donde alcanzó las semifinales. Esta trayectoria, unida a su progresión en las pruebas de curva, refuerza su papel como una de las principales velocistas españolas del momento.

En los 400 metros femeninos, el equipo español vive un momento de cambio generacional ilusionante. Paula Sevilla y Blanca Hervás debutarán en un Mundial bajo techo, pero lo harán con credenciales contundentes. Paula comparte la plusmarca nacional de la distancia, con 50.99, y ya fue bronce en el Europeo indoor de Apeldoorn 2025, donde dio un salto decisivo en su carrera internacional.

Blanca Hervás, por su parte, ha firmado una temporada sobresaliente en la que se ha proclamado campeona de España absoluta en pista cubierta en Valencia 2026. Su regularidad en las vueltas al anillo y su capacidad para competir en rondas múltiples la convierten en una pieza fundamental tanto en la prueba individual como en los relevos.

Ambas forman parte también del relevo 4×400 femenino, uno de los grandes focos de atención de la selección, que espera aún la ratificación definitiva por parte de World Athletics pero que ya figura en plaza de clasificación por ránking mundial.

Fondo femenino: Marta García y el 3.000 como escenario ideal

En el fondo femenino, la gran referencia será Marta García, que afrontará la prueba de 3.000 metros en un estado de forma excelente. La castellano-leonesa, bronce europea de 5.000 m, ha demostrado en los últimos años una enorme solvencia tanto al aire libre como en pista cubierta, con resultados de mucho nivel en Mundiales y Juegos.

García llega a Toruń con la experiencia de haber sido séptima del mundo en 5.000 m en Tokio 2025 y también séptima en 3.000 m short track en Nankín 2025. Este curso ha dado un nuevo salto de calidad al rebajar su propio récord de España de 3.000 m hasta 8:34.28 en Liévin, una marca que la coloca entre las diez mejores del mundo en la distancia y abre la puerta a soñar con posiciones de finalista de alto rango.

La fondista disputará su tercer Mundial indoor consecutivo (2024, 2025 y 2026), algo que confirma su continuidad en la élite. El objetivo será repetir al menos presencia entre las mejores y, si la carrera sale rápida y táctica a la vez, intentar engancharse a la pelea por uno de los tres escalones del podio.

El 800 femenino y el papel clave de las ochocentistas

La prueba de 800 metros femeninos también presenta un bloque español sólido, con dos atletas en pleno crecimiento: Lorea Ibarzabal y Rocío Arroyo. Ibarzabal disputará su tercer Mundial bajo techo, tras encadenar cuatro campeonatos internacionales indoor en apenas tres años (dos Europeos y dos Mundiales), y vuelve a ser una garantía de competitividad en una prueba muy abierta.

Esta temporada, Lorea se ha quedado cerca de romper la barrera de los dos minutos, con un registro de 2:00.79 que la sitúa en la franja en la que suelen decidirse los accesos a las finales. Su experiencia en rounds y su capacidad de cambio de ritmo final son dos de sus grandes armas para intentar escalar posiciones en el contexto mundial.

A su lado, Rocío Arroyo vivirá su estreno en un Mundial de pista cubierta tras debutar a nivel absoluto en el Mundial de Tokio 2025. En el invierno actual se ha coronado campeona de España y ha firmado la segunda mejor marca española de siempre en 800 m short track con 1:59.97, una actuación que le dio la victoria en el World Indoor Tour de Madrid y la confirmó como una de las grandes apariciones del mediofondo nacional.

Esta combinación de una atleta con gran bagaje internacional y otra en plena explosión competitiva convierte al 800 femenino en una de las pruebas donde España puede optar a filtrarse en las finales y, con un planteamiento táctico acertado, acercarse incluso a la pelea por puestos de diploma.

Relevos 4×400: el potente proyecto de los equipos femenino y mixto

Uno de los capítulos más llamativos de la preselección española es el que afecta a los relevos 4×400, tanto en categoría femenina como en formato mixto. Los dos equipos han logrado situarse en posiciones de clasificación por ránking y solo dependen de la ratificación oficial de World Athletics para convertir su preselección en convocatoria definitiva.

El 4×400 femenino se apoya en un bloque muy reconocible, con varias de las atletas que se colgaron el oro en los World Athletics Relays de Guangzhou 2025. El sexteto que maneja la RFEA lo forman Paula Sevilla, Blanca Hervás y Rocío Arroyo, ya mencionadas en las pruebas individuales, junto a Carmen Avilés, Daniela Fra y Ana Prieto. Un grupo versátil, con buenas salidas, capacidad de gestionar curvas cerradas en pista de 200 m y experiencia en competiciones internacionales de alto nivel.

En el caso de Carmen Avilés, la cita de Toruń supondrá un nuevo reto internacional dentro de su todavía corta pero intensa trayectoria. La cordobesa llega tras firmar un buen papel en el Campeonato de España en pista cubierta, donde terminó cuarta en los 400 m lisos, resultado que confirma su progresión y su peso creciente en el relevo. Si finalmente se confirma su presencia, sumará una nueva experiencia en un campeonato global, con el objetivo de pelear por las medallas y rematar una sólida temporada invernal antes de centrarse en el verano al aire libre.

El relevo 4×400 mixto presenta también un conjunto ambicioso. A las velocistas ya citadas (Rocío Arroyo, Carmen Avilés, Daniela Fra, Blanca Hervás, Ana Prieto y Paula Sevilla) se unen los especialistas en 400 m Markel Fernández y David García, además del joven Gerson Pozo. Este trío masculino destaca por su velocidad y por la experiencia de haber formado parte del relevo 4×400 masculino que logró la plusmarca europea sub23, lo que aporta un grado extra de confianza a la hora de afrontar una competición tan táctica como los relevos mixtos.

En ambos equipos, el objetivo es claro: aprovechar la buena posición en el ránking mundial, la dinámica positiva acumulada en 2025 y el estado de forma de las piezas clave para tratar de meterse en la final y pelear por puestos de podio en una disciplina donde España ha demostrado en los últimos años que puede ser protagonista.

Con este escenario, el Mundial de atletismo en pista cubierta de Toruń se presenta para España como una excelente oportunidad para consolidar la progresión de su generación más reciente, refrendar el liderazgo de figuras ya contrastadas como Attaoui, Canales, Llopis, García o Cáceres y medir el potencial real de sus relevos 4×400 en el escaparate mundialista. Si las previsiones de clasificación se cumplen y la delegación se amplía con las plazas pendientes de ratificación, la selección española contará con un grupo amplio y competitivo dispuesto a exprimir cada opción de final y de medalla en la gran cita invernal del año.

David Cal
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