A cinco semanas de que comiencen los Juegos OlĂmpicos, las playas de Qingdao sufren una plaga de algas. Esta ciudad costera situada a 550 kilĂłmetros al sureste de PekĂn es la encargada de albergar las regatas de las prĂłximas olimpiadas. La catalana NatĂ lia Via-Dufresne, doble subcampeona olĂmpica de vela que se preprara allĂ, no sabe quĂ© hacer para entrenar. Más que un mar navegable parece un campo de gol.
Ante la grave situación el Gobierno Chino ha movilizado a 10.000 personas entre soldados y voluntarios, además de 1.200 embarcaciones, para intentar limpiar la zona. Por el momento ya se han retirado 170.000 toneladas de algas. La regatista española espera que para finales de Julio las cosas estén ya controladas.

De momento, una tercera parte del campo de regatas todavĂa esta tomada por las algas, cuya proliferaciĂłn va directamente ligada a la poluciĂłn. El vertido de aguas residuales contaminadas al mar es el motivo. Aguas cargadas de detergentes, grasas o fertilizantes no biodegradables de uso frecuente en la economĂa del paĂs.
Las autoridades han dispuesto un plazo de 15 dĂas para tener controlada la plaga de algas. Pero no sĂłlo eso. TambiĂ©n han ordenado a nueve provincias del paĂs que construyan una barrera marina de 32 kilĂłmetros, a base de tĂşpidas redes, para proteger la sede olĂmpica de vela, que espera para dentro de muy pocos dĂas la llegada masiva de 464 regatistas de 65 paĂses.